Imagen

Este año el día del libro en Barcelona fue diferente por un motivo. Por primera vez el gigante de la distribución de contenidos digitales, Amazon, estuvo presente con su propio espacio en el Hotel Husa ubicado en Las Ramblas. Amazon llegó a España en septiembre de 2011. Desde entonces el mercado doméstico de la distribución digital supo que la revolución había llegado y debían ponerse las pilas para competir con la empresa norteamericana. Para contarnos en qué consiste todo esto, invitó a los autores que ya hemos publicado en su versión española – Amazon.es – a dos actividades muy interesantes.

La primera fue una interesante charla con cuatro autores que han cosechado un cierto éxito en Amazon (Lena Blau, Fernando Gamboa, Juan Gómez-Jurado y Esteban Navarro), y dos miembros del equipo de Amazon en España, Ezequiel Szafir y Koro Castellano.

La segunda actividad fue un speed dating en el que escritores noveles pudieron intercambiar opiniones y recibir asesoramiento sobre sus proyectos, por parte de los autores ya experimentados en la publicación a través de Amazon.

Aquí contaré lo que más me llamó la atención de la primera actividad:

La historia. No importa nada, sólo la historia. El relato debe estar por encima de los intereses del mismo autor, a pesar de las dificultades, el esfuerzo que represente, sea de índole tecnológico (conocimiento de las herramientas de edición y distribución digital) o en dedicación (el tiempo que tome la promoción, como mailing, redes sociales, etc). Como se decía en los viejos tiempos, la historia debe venderse por sí misma, para que pueda ser distribuida. En este sentido, Juan Gómez-Jurado explicó que para escribir El emblema del traidor necesitó trabajar durante cuatro años, porque según él, “no era lo suficientemente maduro como escritor”.

Interacción. El contacto con los lectores no es una simple estrategia de marketing. Es mucho más. En algunos casos, los primeros lectores aportan correcciones, valiosos comentarios, que gracias a la edición digital, se pueden incluir y actualizar con un clic. Fernando Gamboa aseguró que los comentarios de sus lectores le ayudaron en cierta ocasión a corregir la obra “mejor que la propia editorial”. No hay que tener miedo, según Esteban Navarro, en publicar el email personal en la web o blog del autor. Con los teléfonos móviles se mostraron más reservados los autores 🙂

Audiencia. Está claro que todos los escritores quieren ser leídos. Sin embargo, hay de los que piensan primero en el dinero. El consenso de los autores convocados por Amazon en Barcelona, fue que es más importante conseguir que te lean, aunque sea a cambio de regalar tu obra durante un cierto tiempo. Esto no implica que debe ser por toda la vida. Pero sí considerar seriamente, que en el largo plazo es mejor que te lean más personas, en lugar de que te lean unas pocas que paguen un precio mayor. En este sentido, se comentó un tema que suele ser objeto de polémica en la distribución digital: ¿cuál debe ser el precio de un eBook? Pues está claro que si cuesta 1 dólar, será más probable que te lo compren, que si lo colocas por 5 dólares.

Herramientas. Hubo diversas preguntas del tipo “¿cuántos espacios debo dejar entre cada párrafo?”, “¿cuál es el mejor programa para realizar portadas?”, entre otras de índole informático o tecnológico. La más recomendada fue Scrivener por ser la más práctica, ágil, y sobre todo, con un alto grado de compatibilidad con la plataforma de Amazon. Según Lena Blau, las obras subidos a Amazon y creados con este software, son procesados con mayor velocidad.

Foto: web de Antoni Fuentes.

Anuncios

Informe 2012 Blog Gustavo Franco

El servicio de informe anual de WordPress no está nada mal. Aprecio y agradezco este minucioso reporte del año que hoy termina. Lo he publicado online a disposición de cualquiera. Prometo seguir siendo fiel a mi principio: no publicar asuntos privados que a nadie importa, comentar sobre temas de interés público, y sobre todo, muy, pero muy exclusivos, que no podrás encontrar en otros blogs.

¡Feliz 2013!

Salud, Paz y Amor.

 

Política y Twitter. Perfiles falsos, hashtag y breves bromas, son los instrumentos de una reencontrada comicidad online: horizontal, democrática y rápida. Así es como los desconocidos viven los 15 minutos de web-celebridad.

Por eso me gustaría compartir este excelente artículo publicado en el diario italiano Corriere della Sera, en el suplemento dominical La Lettura. Me encantó cómo la autora, Elena Tebano, desarrolla la idea de que esta plataforma de microblogging es tierra fértil para la sátira política. El mismo día en que he publicado este post, hay elecciones en Cataluña, donde vivo desde el año 2007. Así que resulta inevitable pensar en un twitts relacionado:

Aquí el artículo del periódico italiano:

“Después que su mensaje haya sido rebotado 22.500 veces en pocas horas, Patrick Curran, un estudiante de Boston, ha escrito otra frase en Twitter: «Creo haberme hecho famoso». Era el 23 de octubre, en la televisión había un debate para las presidenciales americanas y Curran, con su cuenta de 400 seguidores, había publicado en la red social una broma sobre la receta para la economía del candidato republicano («El plan de Romney en 5 puntos: 1. A izquierda 2. Atrás 3. Peso sobre el pie derecho 4. Peso sobre el izquierdo 5. Todos juntos: Cha Cha Cha»). Rápidamente se hizo viral y fue visto cientos de miles de veces. El suyo es un caso ejemplar: Twitter, con los 140 caracteres, el metalenguaje de los hashtag (las palabras claves precedidas del símbolo almohadilla «#») y la posibilidad de retwittear al infinito también los post de los desconocidos, se ha revelado un vehículo formidable para una nueva forma de sátira política, difusa y desde abajo, capaz de crear grandes revuelos que se esparcen también fuera de la Red, e improvisar a nuevas estrellas de la web. Basta con atinar una broma.

«Twitter es un medio democrático: mi actividad está a la par de cualquier otro. Aquellos mensajes más divertidos tienen resonancia porque pueden prescindir de la autoridad de quien los ha escrito: hay una suerte de mecanismo meritocrático», explica Stefano Andreoli, de 33 años, cofundador del fórum de sátira colectiva Spinoza.it. «Esto es particularmente desconcertante para los políticos, que con frecuencia piensan que pueden lanzar proclamas sin consecuencias. En cambio, hay una verdadera y propia carrera para replicar con tweets irónicos», añade Andreoli. Hasta el presidente saliente de Lombardía, Roberto Formigoni, ha probado la medicina. El 30 de mayo ha criticado el anuncio del registro milanés para las uniones civiles: «La familia solo conozco una, hecha de un hombre, una mujer y los niños; otro tipo no las conozco». Pocos segundos después le había llegado la respuesta de @apoenadir: «Tantas cosas no conoces o no las sabes. Quien te paga las vacaciones, por ejemplo».

Antes de la red social, solo los grandes cómicos podían permitirse de hacer llegar sus mensajes profanadores a los poderosos. La misma suerte le ha tocado al alcalde de Roma, Gianni Alemanno: las ironías sobre la gestión de la nevada de febrero en la capital lo han inducido a escribir un comunicado oficial de protesta. Y también ha desatado una polémica con la sátira tradicional: Maurizio Crozza ha sido acusado de haber ‘copiado’ en su monólogo en la tv algunas bromas de Twitter. Ha debido intervenir uno de sus autores, Federico Taddia, para explicar que se trataba de una casualidad. Pero así, indirectamente, ha confirmado la potencia de la sátira venida desde abajo.

En cualquier caso, lo mejor de sí Twitter lo da cuando usa su sintaxis, juega con lo falso, los perfiles pirata, o los hashtag. Es suficiente un detalle para dar la postura al revuelo, en una seria infinita de respuestas recíprocas. La campaña electoral americana ha hecho nacer una miríada de identidades satíricas, desde la sonrisa de Biden (@BidenSmirk, @SmilingJoeBiden), al Obama invisible (@invisibleObama) inventado el día del monólogo de Clint Eastwood con una silla vacía, en la convención republicana (…)

(…) Si la brevedad forzada de los mensajes proporciona a la red social su fuerza satírica – porque los usuarios se ven empujados a buscar el registro irónico que hace la síntesis más eficaz – con la búsqueda del comentario veloz y sintético el riesgo es la superficialidad. «Las bromas son como las piezas del Lego, con las cuales debes construir algo – explica la periodista y autora satírica Francesca Fornario – y la sátira por definición es un análisis crítico del poder, que usa la ironía, la comicidad y lo grotesco, para comunicar su verdad. Es raro conseguir sintetizar una visión del mundo en 140 bromas».

Hay muchas maneras de escribir un libro. Una de ellas es obligado por las circunstancias. Así es como se hizo Es mi hija, de Francisco Cárdenas (Barcelona, 1958), que su autor presentará en Barcelona el próximo 3 de octubre en el ámbito cultural de El Corte Inglés, del Portal de l’Àngel. En esta obra he colaborado como asesor editorial, además de firmar el prólogo. También estaré aportando unas palabras en la presentación, junto a Silvia Giménez Salinas, abogada de Cárdenas y exdecana del Colegio de Abogados de Barcelona.

Este es un trabajo crítico sobre el funcionamiento del sistema de protección de menores. De ahí el vínculo con mi libro Molly, historia sobre los centros de menores en Cataluña, que antecede a mi primer acercamiento con Cárdenas en el 2010. Es mi hija (Carena, 2012), reúne aportaciones de abogados, jueces, políticos, funcionarios, trabajadores sociales y hasta el Síndic de Greuges. Es el  relato verídico y documentado del caso que fue mencionado por el Síndic de Greuges en su informe anual de 2009, debido a los “indicios de irregularidad en el seguimiento del proceso de acogida […]” y que “refleja la necesidad de que la Administración revise en profundidad los procedimientos e instrucciones de las instituciones colaboradoras de integración familiar”.

Me consta que la literatura relacionada con este tema es reducida. Esto hace que la obra sea indispensable. Pero además, por el valor de su testimonio, así como la relevancia del autor, al ser el presidente de la Asociación para la Defensa del Menor (Aprodeme), que lucha en toda España para mejorar el polémico servicio de protección de menores, que en Cataluña es competencia de la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGAIA).

No es de poca monta las cosas que cuenta el libro en la página 77:

“El 1 de junio de 2012 recibía la sentencia favorable a mis intereses, que ordenaba al Colegio de Psicólogos repetir la investigación contra las actuaciones profesionales de (…)”

Más adelante, en la página 81:

“Es probable que sea más rentable para las instituciones públicas tener más funcionarios atendiendo cada caso con más dedicación. Alternativas saludables socialmente, como brindar apoyo psicológico a las familias con problemas, en lugar de etiquetarlos para toda la vida”.

Cuando un sistema funciona mal tienen que ocurrir demasiadas cosas para lograr cambiarlo. Ya han sido suficientes  para Cárdenas, así como para l0s 500 padres y madres de Aprodeme. En este sentido, el prólogo concluye así:

“Para Cárdenas publicar este libro no ha sido fácil. Primero tuvo que luchar durante tres años en los tribunales para que esta obra tenga sentido, para que el relato madure, de manera que justifique su existencia. A diferencia de otros libros publicados por personas ajenas al oficio de la escritura, esta no es una obra producto de la vanidad ni la arrogancia. Si a Francisco Cárdenas no le hubieran separado de su hija, a lo mejor nunca habría tenido la necesidad de hacerlo. Por eso hay que leerlo como lo que es: un libro necesario para comprender lo que está funcionando mal en el sistema de protección de menores”.

PD: para aquellos atraídos por las polémicas, el libro cuenta los encuentros de Cárdenas con representantes políticos, como Carme Capdevilla, Pere Bosch (ERC), Laura Massana Mas (ICV), Monserrat Nebrera (PP), Artur Mas y Josep Lluís Cleries (CiU).

« Página anteriorPágina siguiente »



A %d blogueros les gusta esto: