Archivo para septiembre, 2010

Todo indica que la huelga de mañana, 29 de septiembre (29-S), será la más importante en España desde el 20 de junio de 2002. Entonces el presidente José María Aznar tuvo que retirar su proyecto de reforma de la prestación por desempleo. Ahora, con un presidente de izquierdas como José Luis Rodríguez Zapatero, se pretende reducir el coste del despido para las empresas. En este artículo de Expansión se ofrece un buen resúmen de los siete grandes paros ocurridos en la etapa democrática española.

Para los medios de comunicación escritos la movilización comienza un día antes. Así se consigue que no haya periódicos el día de la huelga. En cambio para las agencias de medios, televisión y radio, la movilización se realiza en la jornada señalada. Entonces pregunto como abogado del diablo: ¿qué incidencia sobre el ciudadano de a pie tendrá el hecho de no encontra diarios en el quiosco? Especialmente cuando cada vez se venden menos, cuando la opinión pública se ha ampliado a la Red. Ésta será la primera huelga de periodistas en una sociedad donde Twitter, Facebook y Youtube, representan canales de expresión verdaderamente independientes y libres.

Como miembro de la junta ejecutiva del Sindicato de Periodistas de Catalunya (SPC), me preocupa el estado laboral del sector. Apuesto por una clase trabajadora de periodistas con un salario digno, con contratos estables y con garantías para relizar su trabajo. Por eso hemos convocado para el 28-S a las 13:00, en la Plaza Sant Jaume de Barcelona. Este acto para los compañeros de medios escritos, será una concentración con el dirigente de la UPIFC-Sindicat de la Imatge, Lluís Salom, el presidente del SPC, Ramon Espuny, y los secretarios generales de CCOO y UGT de Catalunya, Joan Carles Gallego y Josep Maria Álvarez.

Periodista come a periodista. Es curioso que quienes están difundiendo el temor a manifestarse, sean precisamente comunicadores de ciertos medios. Intereconomía, por ejemplo, aconseja a los empresarios de continuar su actividad pese a la huelga:

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Confederacion Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) han emitido una circular conjunta para sus afiliados en la que les recomiendan, en primer lugar, emprender la actividad como en cualquier otro día. “Lo más importante es que se debe siempre abrir el negocio, porque los empresarios están en su derecho”, explican desde CEOE.

Me consta que este medio de comunicación pide dinero a cambio de reportajes. Pero no entraré en detalles acerca de la ética de los medios, que nadie es perfecto. Por otro lado, la inquietud de los trabajadores acerca de su derecho a huelga, queda bien resumida en este artículo de Radio Televisión Española. La respuesta a la clásica pregunta “¿Mi empresa puede tomar represalias contra mí si secundo el paro?” es contundente:

No. No se pueden tomar represalias de ningún tipo. Si por haber participado en ella se le despide o se le reprime de algún modo, el propio trabajador puede acudir a la Justicia, al estar protegido por ella de manera especial con un procedimiento de tutela de derechos fundamentales con carácter urgente. Conlleva la reparación del daño y la indemnización por los daños sufridos. De hecho, si la acción de represalia fuera el despido, no cabe duda de que se trataría de un despido nulo de pleno derecho.

Uno de los aspectos más polémicos de la Reforma Laboral (documento del proyecto) es la flexibilización del despido. La crítica contra esto es que no fomenta más empleo, sino que simplemente, reduce costes laborales al empresario. Así que cualquier trabajador puede ser despedido, con una indemnización de 20 días por año trabajado, si alega pérdidas “actuales o previstas”. Incluso, si registra “una disminución pesistente de su nivel de ingresos”. Esta norma se aplica a todos los contratos, ya sean indefinidos, de fomento del empleo o temporales y tanto si están firmados antes de la reforma o después.

Para la Federation International of Journalist, del cual forma parte el SPC, la cosa es así:

“Las rebajas de los salarios y los despidos ya han castigado ampliamente a los empleados de los medios”, ha declarado Jim Boumelha, Presidente de la Federación Internacional de Periodistas, “pero además la nueva ley que reforma el contrato de trabajo dice que pueden ser despedidos los trabajadores de empresas que tengan previsiones de pérdidas. En cualquier momento, eso puede ser utilizado de manera arbitraria y los dueños de los medios, que han provocado más de 3.000 despidos en los últimos tres años en España, no dudarán en utilizarlo puesto que en el último período casi ninguno declara beneficios”.

En la noche del día 28, el SPC ya detectó las primeras reacciones de la huelga en las redacciones:

Los empresarios de prensa han querido eludir y minimizar la voluntad de protesta de sus empleados, y han cerrado las ediciones entre las cuatro y las seis de la tarde, para llevar a impresión una parte del producto, en muchos casos elaborado por cargos directivos e intermedios de las redacciones, a una hora completamente inhabitual, para evitar intentos de impedir esta maniobra.

Así ha sucedido con La Vanguardia, El Periódico, el Sport o El País, que han habilitado métodos rocambolescos para hacer llegar las páginas que han conseguido maquetar. Por ello un numeroso grupo de trabajadores en huelga han ido a la rotativa CRE-A, en la zona Franca de Barcelona, que habitualmente imprime La Vanguardia para impedir que, además de este diario, imprimiera El Periódico, el Sport o El país, los talleres de los que han hecho huelga.

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Ernesto Carrión (izquierda) y Juan Carlos Villamizar

Hay una noticia política de los últimos días que no ha pasado de ser un breve en los medios de comunicación. Se trata de la dimisión de Ernesto Carrión de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), el partido de la izquierda ecologista en Catalunya. El mismo partido que reclama el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y que votó en el Europarlamento en contra de la Directiva de Retorno. La noticia es la comidilla del mundo de la inmigración en Catalunya desde que Carrión formalizara su renuncia el 31 de agosto con una carta. Pese a esto, pocos medios del sector se han dado a la tarea de explicarla.

La decisión de Carrión (Lima, 1964) sería menos interesante si este inmigrante peruano habría dejado ICV para irse a trabajar en una ONG y olvidarse para siempre de la política. Pero salió para irse a otro partido. Cambió el verde ecopacifista, por el rojo menos revolucionario del Partido Socialista de Catalunya (PSC). Precisamente el que votó a favor de los CIE y la directiva de Retorno.  Así que la frase común de quien estuviera al tanto de esto fue: “¿Sabías que Ernesto cambió de partido?”

En política es difícil calcular el efecto tránsfuga. Para algunos puede ser considerado una traición, para otros un resurgir. En el caso de Ernesto Carrión se trata del primer extranjero que había sido elegido dentro de un partido para ocuparse del ámbito de la inmigración. Así es como llegó en el 2006, cuando los inmigrantes todavía no eran electores sino carnaza electoral. Pronto asumió protagonismo entre las asociaciones por sus credenciales que representaban el ascensor social de la integración. Estaba presente en todos los eventos culturales, políticos, donde la palabra inmigrante estuviera presente. Quizás demasiado, dirían algunos. Quizás no con las formas propias de la política, dirían otros. En todo caso fue el único con este jerarquía dentro de los partidos durante algunos años.

Bueno o malo, este bagaje se lo llevó al PSC.  “Las líneas de trabajo ya no son las mías” dijo, y aludió las “formas” en que había sido tratado últimamente. Como ejemplo, mencionó la presentación del nuevo espacio sobre inmigración en la web de ICV, a la cual no fue invitado.

La crisis de Carrión en ICV comenzó en enero de 2010 con el nombramiento de Lluis Esteve para reemplazarlo en su cargo. Desde algunos sectores al interior del partido se veía necesario un refuerzo de la acción política de cara a las elecciones autonómicas de noviembre. Pero sobre todo, ante las municipales de mayo de 2011, en las que por primera vez votarían los extranjeros no europeos. Así es como se nombró a Esteve, presidente de ICV en l´Hospitalet, la segunda ciudad más poblada de Catalunya. Hace poco tuve la oportunidad de preguntar a Esteve por la motivación de este cambio:

Necesitábamos una persona del Consell Nacional que hiciera de puente con el ámbito de la inmigración. Yo soy miembro del Consell, Ernesto no lo era.

No hay mejor cosa que el dinero para ensuciar la política. Por eso también se atribuyó a la decisión de Ernesto una supuesta mejor oferta económica del PSC. En ICV Carrión recibía un sueldo de media jornada. En el PSC, según parece, es una jornada completa. Sería mundano limitar a este aspecto una decisión de tanto impacto en la vida de Ernesto y la de tantas personas que siguen a ambos partidos.

Junto a Esteve, el colombiano Juan Carlos Villamizar asumió un nuevo cargo: “Responsable de Extensión Territorial del Ámbito de Migración y Ciudadanía”. Llegado a España con el estatus de asilo, Villamizar sí estuvo en la presentación de la página web que hechó de menos el peruano. Para dar respuesta sobre su posición respecto al tema, el 16 de septiembre envió una carta pública a Ernesto:

(…) pensé que a pesar de las carencias ideológicas que tuvieras sería imposible que llegaras a compartir el redil con Bonomi y compañia… a tiempos aquellos no muy lejanos…. cuántas denuncias escuché de tu boca de esos humildes servidores de la socialdemocracia, cuánta crítica le hiciste a Fedelatina, la Xarxa (Latina) y demás aparatillos de su Partido (…)

Villamizar se refería a Javier Bonomi y su cercanía con el PSC. “¿Qué te ofrece el PSC que no tenías en ICV?”, pregunté hace un par de días a Ernesto. Éste explicó:

(…) Para  ICV como partido sólo tengo agradecimientos por el tiempo, la colaboración y el reconocimiento de mucha gente hacia mi trabajo. No hay contradicción puesto que compartimos objetivos en el sentido de que Cataluña continúe con un gobierno de izquierdas. En el PSC es una nueva etapa pero los objetivos siguen siendo los mismos:  trabajar por una sociedad mejor para todos y todas.

Por parte del PSC, Carrión ha contado con el manto protector de uno los hombres fuertes de esta formación: Josep María Sala. El mismo que guarda estrecha relación con Javier Bonomi, presidente de la Federación de Entidades Latinoamericanas (Fedelatina). Ahí es donde entra Carrión, en un territorio donde tendrá que encontrar amigos a sus posturas. Como por ejemplo, la que respecta a los CIE y que aseguró a este periodista mantener pese a cambiar de partido:

(…) estoy convencido en en pleno siglo XXI nuestra sociedad es capaz de encontrar una alternativa válida que impida que gente inocente se vea privada de su libertad y recluida en los CIES por lo que mi mayor deseo es que un día asistamos a la desaparición de estos (…)

Queda claro que para Carrión es beneficiosa la maquinaria política del PSC, más potente por su peso electoral que la de ICV. Mientras que ICV pierde una persona que se veía haciendo proselitismo hasta en un locutorio el sábado por la noche. Por otro lado, ICV se refuerza ampliando su sectorial de inmigración con más personas y con discursos ideológicamente más definidos. También, por demostrar en las listas que se toma en serio a los inmigrantes: a Carrión le dio el puesto 25 en las anteriores elecciones autonómicas. Esta vez, le toca el puesto 12 a Villamizar. ¿Cuál partido sacará más ventaja de todo este asunto? Sólo las urnas darán la respuesta. Y por eso los inmigrantes están llamados a participar.





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