Archivo para junio, 2010

Richard Olivo (Balzar, Ecuador) casi pierde media familia en el accidente de Casteldefells. Su hija Lisette Olivo Cervantes, de 18 años, aún se recupera en la UCI del Hospital del Bellvitge. “Cuando llegué después de lo ocurrido tuve que firmar un documento para autorizar la amputación de una pierna, pero afortunadamente ya no será necesario”, asegura este ecuatoriano que llegó a Catalunya en 1999. Ha cerrado durante estos días el bar que regenta en Cornellá para hacerse cargo de la tragedia familiar. Junto a él, su esposa tiene más dificultad para expresarse. Ha perdido a su hermana de 19 años, Rosa María Vivar Arboleda, una de las 13 víctimas mortales del tren Alaris. “Ella había aprobado la selectividad para ingresar a la Universidad, quería estudiar magisterio en la Universidad de Barcelona”, asegura la mujer que evita identificarse.

El relato es una parte del testimonio que recogí para Público y se publicó en el cuadernillo de Catalunya. Pero una parte, aquella cita de Richard, no llegó a publicarse. Como siempre, por virtud o defecto, el periodismo tiene esas cosas. Porque una vida no cabe en un reportaje de dos páginas. Ecuador, Colombia y Bolivia comparten el luto este sábado 26 de junio en el Arco de Triunfo en Barcelona en un homenaje por las víctimas. Cuando entierras tus muertos en tierra ajena te haces menos extranjero. Así también es la inmigración.

(La foto es de AFP en Público.es)

Errata:

Luego del  comentario de Gustavo (en este post) y Zulma (en persona), modifiqué la primera línea del segundo párrafo de este post. Como estaba redactado anteriormente se entendía como si el testimonio de Richard no se habría publicado. Sí fue así, pero no todo lo que me contó. Así estaba escrito antes:  “El relato es una parte del testimonio que recogí para Público pero que no llegó a publicarse.”

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Si están hartos de los tópicos sobre los inmigrantes y de que se piense que sólo vienen a cargar ladrillos, aquí la respuesta: trabajar en un locutorio también puede ser una tarea creativa. El colombiano Alfredo Cohen estudiaba en la universidad un master sobre documental y se pagaba la habitación trabajando en un locutorio de la zona de Navas en Barcelona. Más aburrido que una ballena en Bolivia, un día se encontró con un hombre, Jorge Obando, que le pedía las llaves del sótano para realizar una peculiar reunión:  la asociación de árbitros latinos.

Así empezó esta historia que termina el 26 de junio en el Espai Jove de Gracia con la presentación del documental “En la línea”. Dice la nota de prensa: “narra la historia de un colectivo de inmigrantes latinoamericanos residentes en Catalunya, que de lunes a viernes se dedica a diferentes oficios y el fin de semana, se convierten en árbitros de fútbol de distintas canchas de la ciudad.”

Pero hay que decir también que se puede hacer trabajos originales sin recursos. No contaron con el apoyo de ninguna productora y el documental es más que decente. Se puede ver en el trailer. Esto demuestra que con iniciativa se puede aprovechar la tecnología de forma óptima. Además hacer una difusión mundial mediante amigos que escriben blogs como éste. !Felicidades Alfredo y Raynier!

Leer la entrevista completa…

Como no soy crítico de cine, soy poco dado a escribir de lo que no sé. Pero como tengo harta experiencia sobre inmigración desde el periodismo, esta vez he hecho una excepción. Se trata de la última película del director ecuatoriano Sebastián Cordero, una producción hispano-mexicana.

Para quien está interesado por la difícil sitiuación de los inmigrantes en España y Europa, las primeras escenas de la película Rabia crean una gran expectativa. Uno se dice a sí mismo que por fin, una producción española trata de forma directa y realista el tema. Que ya era hora de que la pantalla grande se alejara de los tópicos y por fin, sin escamoteos, se mostrara la parte dura de la inmigración. Así reaccioné cuando el mexicano Gustavo Sánchez Parra, en el papel de José María, sale de un locutorio abrazado de la colombiana Martina García, con el rol de Rosa. La estampa perfecta de la inmigración: una pareja de inmigrantes saliendo de un locutorio.

El director ecuatoriano Sebastián Cordero dijo en una entrevista a la publicación La Gran Ilusión, que se reparte gratuita en los cines Renoir: “Para mí la historia de amor imposible es lo esencial, pero sin la tensión que se mantiene presente siempre en la película no funcionaría”. Esta frase suena muy artística, cinematográfica incluso, pero desde luego, la pudo haber dicho cualquier director sobre cualquier película de cualquier tema y de cualquier país.

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